CHINO, casi muere al caer a un barril de aceite

CHINO, casi muere al caer a un barril de aceite Pequeño Chino, llegaste al refugio salvado por pelos de una muerte horrible. Llegaste a nosotros muy asustado y desconfiando de todo ser humano. Habías visto tanto con esos pequeños y achinados ojillos que no podías fiarte de esa especie que había aniquilado a los tuyos. Con el tiempo comenzaste a relajarte un poco pero sabemos que nunca estuviste a gusto del todo. Te sentiste arropado por tu familia, tu colonia, aquellos que llegaron contigo, pero anhelabas tu libertad. Entonces te pusiste malito y fuiste empeorando con el tiempo, de una enfermedad a otra, hasta que un día, cansado, te dejaste ir, en brazos de una voluntaria. Esta última vez, aunque fuera en tus últimos momentos, te dejaste querer y te fuiste en paz. Descansa allá donde estés pequeño, y disfruta de tu tan ansiada libertad. Nosotros no te olvidaremos.